Rayos de sol, alumbrad
los hogares que perdidos
no son ideales nidos
y en ellos brota cizaña
que cual puntiaguda caña
corazones deja heridos.
Rayos de sol que en alturas
brotáis de un seno divino
y gozáis santo destino
de dar luz a los espacios
y celestiales palacios
alumbrad nuestro camino.
Rayos de sol que dais vida
con vuestros ardores píos
llevad estos ruegos míos
al seno donde nacéis
y allí los glorifiquéis
pues por amor los envío.
Rayos de sol mañaneros
que saludáis al rocío
con alegría y con brío
infiltraros con amores
en los corazones fríos.
Rayos de sol, energía
que Dios Todopoderoso
Celestia Padre Ambroso
nos diera a las criaturas
con amor de esencias puras
en un milagro grandioso.
Poema de ANSOFER, poeta de hoy en Málaga, España